El paso del tiempo matiza, y en ocasiones transforma radicalmente, conceptos morales, costumbres e incluso el significado de mitos y símbolos. La melancolía ha sido tema de estudio desde hace siglos, y su definición y estudio ha ido transformándose suavemente a su paso por las diferentes etapas culturales de occidente. Desde la bilis negra, a las huellas del terror y el malestar de los tiempos negros. Desde su concepto como enfermedad a característica de los genios. El arte, y tal vez especialmente la música y la literatura en general (y la poesía en particular), han sido territorio proclive para el desarrollo de esta idea de fragilidad, de dolencia del alma.
Este pequeño ensayo de Roger Bartra sobre la melancolía moderna se publicó por primera vez en 2017 y ahora, ocho años después, la editorial Siglo XXI edita una nueva edición revisada por el autor y con un texto nuevo que cierra el libro: “Antimelancolía”.
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La idea de que un libro editado hace ocho años sea “el libro del mes” no es una broma. En primer lugar, porque cada edición es un libro nuevo y en cierta medida diferente, más aún si el propio autor (en este caso uno de los más destacados filósofos y teóricos mexicanos) revisa, qué es lo mismo que decir retoca, y actualiza su pensamiento con los acontecimientos y textos más recientes, y añade un texto nuevo. Además, conviene recuperar para los nuevos lectores temas y lecturas que no sufren con el paso del tiempo.
El tiempo, por otra parte, es un elemento central en la idea de la melancolía. Y este libro se publica 514 años después de que Alberto Durero realizase el grabado Melancolía 1, imagen universal de la melancolía, y 180 años después de que Edgar Allan Poe publicase su poema El Cuervo. El editor nos lo recuerda en el colofón del libro. Pero el tiempo realmente no significa nada, cambian las definiciones, los miedos, pero las esencias continúan siendo las mismas.
Roger Bartra ha escrito varios libros abordando el tema de la melancolía desde diferentes perspectivas, desde La jaula de la melancolía. Transgresión y melancolía en el México colonial (1987), El Siglo de Oro de la Melancolía (1998), Cultura y melancolía (2001) El duelo de los Los Ángeles (2004), Ecos de la melancolía (2004) en la que se acerca a la música y su relación con la melancolía. El México colonial, el siglo de oro de la literatura española, la melancolía en la cultura alemana, la música y la cultura moderna… diferentes momentos históricos y sociales, todos ellos atravesados de alguna forma por esa tristeza nostálgica, que sufre por la pérdida y la añoranza, o que padece por el miedo a un futuro que ya da por perdido.
También habla de aspectos políticos, sociales y culturales, como afecta la melancolía a la democracia, o viceversa…de su presencia en políticos como Abraham Lincoln o Winston Churchill, en la literatura. Un repaso breve de casos y formas, plagado de frases excelentes, de conocimiento claro y conciso. Bartra escribe fácil y bonito, es decir, el libro se lee y se comprende sin esfuerzo, pero sin alejarse nunca de una elegancia que solo la explica el conocimiento profundo del tema tratado y la experiencia en muchos otros paralelos.
Para el lector, incluso para los que ya hayan leído este libro en ediciones anteriores, reservo el último y novedoso capítulo de Antimelancolía, pero sí quiero apuntar que en su revisión del texto en el primer capítulo, Bartra enlaza, cita y pormenoriza ideas, situaciones y teóricos actuales, más jóvenes, y que también tratan sobre la melancolía y sus causas actuales. Hemos transitado de considerarla fruto de la bilis negra, los humores físicos malignos, a ser la consecuencia de un mundo que damos por perdido, con sociedades cada vez más autistas, sin futuro y en el que el aburrimiento, l desesperación y la falta de conexión humana nos hace sentir profundamente tristes, sin futuro y sin expectativas. Una breve guía para el lector que quiera más.

Roger Bartra
100 páginas
Editorial Siglo XXI, 2025.
Ciudad de México. México.

(Ciudad de México, México, 7 de noviembre de 1942) es un antropólogo, sociólogo y académico mexicano. Es hijo de los escritores catalanes exiliados Anna Murià y Agustí Bartra, que se establecieron en México tras la derrota de la República española a manos del fascismo franquista. .