Cookie Mueller fue una figura destacada dentro de la contracultura estadounidense de las décadas de 1970 y 1980. Más que una celebridad convencional, se le considera un ícono del ámbito artístico underground. Nacida en 1949, desarrolló su actividad en círculos culturales alternativos, especialmente en Nueva York y Baltimore. Alcanzó notoriedad inicial por su colaboración con el cineasta John Waters, participando en varias de sus películas caracterizadas por su estética transgresora y de bajo presupuesto.
No obstante, su principal reconocimiento proviene de su labor como escritora. Su estilo se distingue por un tono directo, irónico y profundamente personal, en el que aborda temas como la vida bohemia, la maternidad, el consumo de drogas y la enfermedad. Sus textos fueron publicados en medios alternativos y posteriormente recopilados en volúmenes que han adquirido estatus de culto.
Asimismo, mantuvo vínculos con figuras relevantes de la escena artística neoyorquina, como la fotógrafa Nan Goldin, quien contribuyó a documentar visualmente ese entorno cultural. Falleció en 1989 a causa de complicaciones asociadas al VIH/SIDA, circunstancia que sitúa su trayectoria en el contexto de una generación profundamente afectada por dicha epidemia.